Puntadas

¿Alguna vez habéis añorado algo que ni siquiera habéis vivido o tenido? Sí, es posible, a mi me sucedió ayer cuando pensaba en “Historias a medida”.

¿Os habéis planteado lo que sería disfrutar de un sastre o modista particular? Debe de molar mucho. En un mundo donde prima el “usar y tirar” y dónde la vida útil de las cosas es tan escueta, debe ser la bomba.

Se nos hace una “patata” en el calcetín, pues a la basura, total solo costaron un euro en el chino. Que el nene se revienta los pantalones recién comprados cuando hizo una segada en el campo de fútbol al más puro estilo “Oliver y Benji”, pues nada de rodilleras: a la basura y a por otro par.

Sin embargo, imagino que antes debía ser diferente (dejando al margen que debido a la precaridad solo se tuviesen un par de mudas), todas las prendas se hacían a medida, aunque fuese por uno mismo.

Hoy en día quien disfruta de los servicios de sastres y modistas suelen ser las gentes con poderío en sus arcas, o en casos muy especiales, la gente corriente como tú y yo para bodas, bautizos y comuniones.

En mi caso solo he tirado de los servicios de modista para la confección de mi primer y último traje regional (tengo que amortizarlo, valen una pasta) y la experiencia fue maravillosa.

¡Menuda sensación! Te cogen medidas, “tus medidas”, no pasa nada ni engordas o adelgazas un poquito, durante el proceso de confección siempre hay tiempo para los retoques. Puedes decidir qué zonas quieres disimular, las que te gustaría resaltar, el estilo, el tipo de tela, la decoración… La ropa será el reflejo de tu personalidad y no al revés.

Pues bien, en todo este “fregao” de pensamientos estaba yo metida cuando se me ocurrió que “Historias a medida” es lo mismo.

  • Tú decides el corte y diseño.
  • Puedes resaltar lo que más te guste o difuminar tus temores más ocultos.
  • Será una prenda única, nunca habrá dos iguales. Y será exclusiva para ti, aunque muchos otros puedan disfrutar de su visión.
  • Y lo mejor de todo, al módico precio de ¡nada! Solo tienes que hacernos llegar tu petición.

¡Es hora de llenar los roperos!

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5 Comments

  1. Los trajes a medida, en teoría te tienen que quedar como un guante…
    Fui a clases de corte y confección cuando mis hijos eran pequeños y les hice muchas cosas, no lo hacía del todo mal, pero creo que el tiempo invertido no merece la pena.
    Besos.

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    1. Bueno, puede que desde mi percepción (no tengo ni idea de coser) lo idealice😄. Aún así, no me negarás que debe ser guay poder ir a un profesional y que te haga cositas monas…dijo la que no ha usado sus servicios…😂😂😋

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